10.1.13

Me niego a creer ese cuento del olvido
y sin embargo te siento de espaldas
yendo hacia algún lugar al que no estoy invitada
intentando despojarte de mis restos
desvertirte de mis huellas
guardar mi voz en el bolsillo
y seguir andando

No te mientas:
todo duelo es imposible
Cuando mi recuerdo se destiña
sabrás cómo encontrarme

7.1.13

Me preocupa un poco esto de seguir insistiendo en tu ausencia. Me asusta pensar que reincido una y otra vez en su abrazo, sin saber por qué, y que es todo lo tuyo que voy a poder volver a abrazar. Estos diálogos que mantengo con mi rostro de vos, inquilino cotidiano de mi soledad, son un arma de doble filo: me acompañan en ella mientras a cada paso me la recuerdan. Será que reafirmar mi creencia en que no existen los finales no es otra cosa que una reticencia pavorosa a aceptar que los hay? Será que me condenaste ya al pasado, aunque yo siga manteniéndote en este tiempo gris? Será que busco alguna respuesta, o tu reiterada ausencia ya dice suficiente, y me niego a escucharla?

6.1.13

Silenciosos compañeros de mis días,
sobre todo de mis noches:
sean libres

Vayan y vengan
dejen de callar
muevan el sonido

Víbrenme

Y vos,
ya habrás ido a parar a ese rincón?
Siento tu doble ausencia
ni en mis días ni en mis noches

Me cuesta ubicar tu rostro
Lo dejé partir?
o fuiste vos el que partió de mi?

Desprendete, desprendete
yo me quedo en vos
aunque sin vos

4.1.13

Escribir siempre fue una botella al mar
el simulacro del otro
saberte Dios
e infierno

Creer y esperar
-como sí fueran cosas distintas-
¿qué otra posibilidad sino la nada?

Llegar inevitablemente a una casa vacía
sin vos (voz)
SIN

para eso se inventaron los teléfonos

19.11.12

Phantasmas.
Viven en mí, los hospedo. Les ofrezco mi hospitalidad.
Pero me atraviesan, me vulneran.
Se mantienen extraños.


7.11.12

Sobre dos ruedas y con el viento en la cara, lloré. Estaba angustiada, sí, pero no parecía que las lágrimas estaban desatando ese nudo en la garganta, era otra cosa... Era una especie de reflejo, un sentimiento asociado a un recuerdo. Entonces recordé: una noche calurosa, muy parecida a esta, la noche quizás más triste que viví. Llevaba horas llorando, un mismo llanto que duró varios días. Me diste un chupetín y me llevaste a andar en bici, sin rumbo. En algún momento me compraste un helado. Me acuerdo que me reía y lloraba a la vez, con el viento en la cara, casi el mismo que el de hoy.
Después vinieron a mi memoria muchas otras noches, todas pegajosas. Como la primera vez que nos acariciamos (tal vez, también, la primera vez que fuimos acariciados). Y otras tantas.
Volví a llorar en el bondi, no sé por qué siempre ahí. Me bajé y miré el cielo, agradeciendo la brisa que corría. Me asombré de que brillaran tantas estrellas. Y por fin entendí que la canción que llevo meses cantándote, en realidad habla de mí, me habla a mí, me dice. Soy dicha por esa canción. Y sigo siendo dicha por vos, mejor que por nadie. O por lo menos esa es mi versión preferida.

28.10.12

Cristalino y refractario
lo implicado en:
torna-sol

Líneas rectas
vértices de cambio
filosa infinitud

Yecto en las orillas
entre inmensidades
gotas y granos

Tópico de la singularidad
indistinguibles, pero únicos
inabarcable, inhaprensible

indomable
inapropiable

Lo Efímero
el acontecimiento inefable

Puede que callar esté de más
callo lo mismo,

por la intuición silenciosa
(a modo de oración propiciatoria)

 
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